Reflexiones y consejos

Vivir del arte…está cabrón

“Vivir del arte” Suena romántico, suena osado, suena incierto, suena como una frase en nuestras cabezas mientras trabajamos en otra cosa para mantenernos, para pagar deudas, para comprar materiales, para transportarnos, porque vivir el arte es bohemio, pero vivir del arte un privilegio que pocos pueden darse el lujo de hablar. He visitado España, Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina, y cuando me topaba con artistas, con gente que hacía arte en sus tiempos libres, con escritores, músicos, me decían “Es que en este país el gobierno no apoya la cultura” era una respuesta común en todos lados, creo que también aplica para México, pero en este país tenemos a la dama con la que muchos se acuestan para hacerse ricos que es la divina corrupción, ella misma está metida en todos estos círculos de becas que otorga el gobierno a los artistas con mejores palancas dentro de los inscritos en las convocatorias. Pues sí amigo, en México el gobierno sí apoya la cultura, pero los fondos se lo quedan los secretarios, los dirigentes de tu localidad que te llevan un concierto del Kommander y te llenan la feria del pueblo, pero si te traen a una sinfónica europea ves a diez o quince personas en la plaza y probablemente porque iban pasando. Tengo amigos que decían “Es que en Monterrey no hay cultura” claro que hay cultura, la cultura es la carne asada, el futbol, beber cerveza y sentirse superior por tener un trabajo bien pagado, recuerda que la cultura es un conjunto de creencias y costumbres de una sociedad. Tal vez a lo que se referían mis amigos era que no había propuestas artísticas en la ciudad como en Ciudad de México o Europa, pero claro que las hay, hay toquines, exposiciones, galerías, noches de cantautores, solamente que mis amigos curiosamente no podían pagar un cover de cien pesos para ver a un artista emergente porque quizás estaban ahorrando para los dos mil varos que cuesta un boleto de PalNorte.

La gente que vive del arte en México la puedo poner en dos categorías. La primera es la que nace con la suerte de estar en una familia adinerada, una familia con un papá empresario con muchos contactos en la industria, que puede pagar mucho dinero para que su hijo crea y haga creer a otros que tiene talento, un hijo que podrá ir a las mejores escuelas de arte, que podrá tener su propio estudio con todo lo necesario y lo mejor: no tener que trabajar en otra cosa porque sus recursos son suficientes para no reprocharse por su ocio como tiempo creativo. La segunda es la gente como tú y como yo que venimos de clase media baja, que estamos jodidos pero todavía podemos soñar con estar un poco mejor y en lugar de querer una vida con todas las comodidades del abundante capital, soñamos una vida creativa, tal vez no nos hagamos ricos, pero vivir de manera decente de nuestro trabajo, y la neta, no es para que te aguites pero el camino es más largo, hay que hacer lo que te toca, ya seas músico ensayar y más ensayar, diseñador dibujar, experimentar y más dibujar, si eres escritor escribir y escribir aun cuando no haya inspiración, buscar nuevas rutas dentro del camino, hay que hacerlo a diario no buscando resultados sino sin temor a equivocarnos, pero ¿está cabrón no? Lo digo porque muchos tienen otro trabajo, porque hay que ir a la escuela, porque hay deberes, porque hay familia, compromisos y otros gastos, por eso esto del arte muchas veces es una renuncia, una constante fricción emocional con el sentido que toma en nuestra existencia el proceso creativo, parece que el asunto es tratar de mantenernos todo el tiempo equilibrados para no bajonearnos. A esto hay que agregarle los estigmas familiares ¿te vas a dedicar a eso y qué vas a comer? Ay mijito ¿pa eso te pagamos la carrera? Que lejos de querer demostrar que lo que hacemos es valioso solamente termina por darnos un último punch en la cara. Sin embargo, no podemos negar que la ilusión que nos hace terminar un libro, grabar una canción o un disco completo, que nuestro cuadro provoque algo, que el poema saque un suspiro, no hay comparación con ese sentimiento.

Seamos realistas ¿cuántas personas conocemos que viven de sus libros, su música, sus diseños? En realidad, muy pocos, y es curioso, porque estoy seguro que hay más mercado que artistas, alguna vez pensé en rendirme, en que esto no era lo mío, que es difícil mantener el ritmo y perseverar, sin embargo, tengo siempre un buen presentimiento de las cosas, hay un optimismo que me impulsa y me hace deshacerme de mis límites. Veo los ejemplos en Estados Unidos de un sinfín de artistas independientes y digo ¿qué nos falta en México? Tal vez sea la economía, que la gente es bien ogt cuando uno empieza a hacer su ruidito, a mostrar su trabajo “Eso no es un poema” “Qué feo canta” “Ese cuadro no dice nada” tal vez es un poco de suerte, de estar en el momento adecuado en el lugar adecuado. Y ni qué decir de esto de ser artista independiente en cuanto a prestaciones, sin seguro, sin ahorro pa la casa, sin pensión, es una doble apuesta, por eso los que están en esto o quieren morir jóvenes o ya están bien renunciados a estas cosas. Tengo muchos amigos que ni siquiera lo intentaron, también mis haters que nunca lo van a intentar, también unos que siguen en chinga, espero que no se aguiten. Ánimo amigos, se puede vivir del arte, de lo que nos gusta hacer, pero hay que echarle una triple chinga, hay que encontrar el tiempo y un lugar donde podamos trabajar y dejar que nuestro proceso creativo tome forma, sí se puede, pero no esperes que esto se resuelva en un par de meses, que tu primer libro sea un hit, que tu blog gane miles de seguidores en un año si no creas contenido nuevo, es decir: no esperes resultados si no estás accionando duramente, y si accionando duramente algo no resulta habría que cambiar el enfoque. Tal vez solamente nos faltan personas con huevos, tal vez seas tú. En México está cabrón el pedo, pero está cabrón en todos lados, la verdad. No te aguites, hay gente que nunca se imaginó vivir de sus creaciones como Bukowski que era un borracho solitario y misántropo. Otros como Van Gogh que con toda la inversión de buena fe no gozaron del fruto de su trabajo. Así que no te preocupes, si pasa, pues conmadre y si no, al menos descubrirás una manera en la que no funcionan ciertas cosas y eso se llama experiencia. Y seamos optimistas: si no fuera por unos pocos que se avientan no tendríamos la esperanza de ser como ellos, o mejor aún, como nosotros mismos algún día. Un consejo: No subestimes tus redes sociales, si tuvieras solamente un admirador de verdad es suficiente para crear un público. Encuentra a tu público, cuenta la historia de aquello que haces, las redes sociales ofrecen muchas posibilidades, es deber de los artistas encontrar un método a base del mismo talento y la perseverancia para conectar con la gente.

 

 

Quetzal Noah

 

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2 thoughts on “Vivir del arte…está cabrón

  1. Gilraen Eärfalas dice:

    Buenísimo.

  2. Beatriz dice:

    Super interesante el aporte!!!

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