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	<description>El Poeta Mochilero</description>
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		<title>La morra hippie Cap.1</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Aug 2024 21:09:51 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Tú y esa pinche costumbre culera de irte sin dejar rastro cuando más te traigo ganas. Tú y esa pinche</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Tú y esa pinche costumbre culera de irte sin dejar rastro cuando más te traigo ganas. Tú y esa pinche maña tan ogt de dejarme en visto porque se le acabó la batería a tu teléfono o te quedaste sin datos. Y lo que más me caga es que no saber predecir tus movimientos y que cada vez que te veo parece que te transformaste en algo distinto; y eso de ti me apendeja. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hubiera preferido saber qué hacer con mi vida antes de conocerte, pero tú me enseñaste que lo que creí que quería no estaba tan chido. Llegaste para dejar un hermoso desastre en mi vida. Desmadraste mi sistema de creencias y me hiciste soñar con la libertad y la poesía. ¿Cómo no querer hacerte el amor? Si llenabas mi cabeza de mundos que no imaginé y cada palabra de tus labios era la filosofía de mis insomnios. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Te recuerdo ahí, en la plaza de Xilitla, sentada junto a tu paño de artesanías en el suelo. Bebías una michelada en un vaso de unicel mientras tejías un collar de macramé con un jade de Guatemala. El jade era verde pastel y tus ojos cuando el sol de la tarde se hacía menos intenso tenían el mismo tono. Tenías un piercing en la nariz y pecas diminutas parecidas al café molido en tus mejillas. Y tus trenzas rastafari decían de ti: ando sin prisas por el mundo. Había un libro viejo con varias páginas dobladas junto a tus pinzas para cortar alambre. No alcancé a leer bien de qué se trataba pero al menos eso me decía que te gustaba leer. Y ese es el tipo de personas a las que invitarles una chela o un café son una buena inversión, porque te contarán una historia que no conocías o te hablarán de un autor que vale la pena tener en el librero. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Miré detenidamente lo que había en tu paño mientras pensaba en preguntar algo que me hiciera mantener una conversación interesante. Para que no creyeras que era otro pendejo godín, que quiso desconectarse de la rutina, con sombrero de Indiana Jones en un pueblo mágico y que se empeda con una botella de bacacho y dos micheladas. Pero ¿para qué pensarlo tanto? Si cualquier cosa que dijeras me iba a llevar a querer saber más de ti. Porque considero que el sólo hecho de que hubieses existido ese día, fue suficiente argumento para sostener que las personas que llegan de forma inusual a nuestra vida son las que nos revelan nuestro destino. ¿Por qué pensar tanto en hacer una pregunta interesante? Si tú vendías artesanías y hubiese bastado con que yo me hiciera pasar por un viajero curioso que tiene ganas de escuchar relatos de gente que no se preocupa tanto por el futuro. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tú tomaste la iniciativa</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-Pregunta amigo, lo que gustes, te hago precio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-Muchas gracias, ando viendo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Me apendejé y me dio pena. Me paralicé tras escuchar tu voz. Era una voz valiente, segura y relajada. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-¿Dónde compraste la miche?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-Me la regaló un compa que tiene su puesto ahí por el castillo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No es que Xilitla fuera un viejo pueblo medieval pero tiene un castillo. El Castillo de Edward James; el principal atractivo del pueblo. Edward James era un gringo con un chingo de feria de los tantos que venían a México a invertir y en uno de sus viajes un ejército de mariposas voló sobre la parte del bosque donde se alza su castillo. Pensó que era una señal divina y decidió construir algo memorable ahí. La obra arquitectónica es de tintes surrealistas porque le mamaba esa onda. Tanto así que después se hizo amigo de Leonora Carrington y se volvió su mecenas en México al igual que el de Salvador Dalí. Leonora pasaba largas temporadas agarrando el pedo ahí, dándole rienda suelta a su talento para las artes plásticas y a la escritura. Quizás lo de la escritura fue algo que le brotó después de que tuviera un breve romance con el dadaísta Max Ernst. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y todo eso lo supe al día siguiente luego de que recorrí el castillo y no supiera qué chingados estaba viendo. Porque hay obras muy bonitas que uno contempla sin comprender sus contextos, pero luego de conocer su historia dejan de ser algo ajeno o pasajero y se vuelven parte de uno. Y tú sabías mucho de historia y no sólo porque leyeras, sino también porque cada gente que se acercaba a tu puesto sentía la profunda necesidad de compartirte algo. Y tú como eras tan abierta y libre, te volviste una viajera culta que no pertenecía a ningún sitio. Por eso te movías de un lado a otro. Un día te ibas al temazcal y a comer peyote en Real de Catorce para limpiar la energía y al otro conseguías un aventón a San Pancho o Sayulita para buscar coral y caracoles.  </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">CONTINUARÁ</p>
<p style="text-align: center;"><strong>  La morra hippie, Quetzal Noah</strong></p>
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		<title>Leí La Ilíada de Homero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 May 2023 04:28:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace poco leí a un autor que decía que una de las mejores cosas que una persona puede hacer con</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Hace poco leí a un autor que decía que una de las mejores cosas que una persona puede hacer con su tiempo es leer un libro. Y que a pesar de que leer un libro es una de las actividades que más benefician nuestra vida, realmente muy pocas personas lo hacen. Y que los mejores libros que podíamos leer eran los clásicos, porque en ellos se contenía el pensamiento y la visión del mundo de toda una época y absorber ese conocimiento nos vuelve más libres. Esta vida es para liberarnos de las tinieblas de la ignorancia y buscar trascender con el conocimiento y las ideas. Y es que el conocimiento hace superior a cualquier persona, pero cualquiera sabe para qué sirve.</p>
<p>Busqué en mi librero. Tenía muchos autores norteamericanos como Walt Withman, Emily Dickinson, Hemingway, Fitzgerald, Assimov, Willian Burroughs, Jack Kerouac, Bukowski, John Fante. Y muchos del boom latinoamericano como Borges, Cortázar, García Márquez, Sabines, Carlos Fuentes, Benedetti, Isabel Allende y Rosario Castellanos .Pero casi no había clásicos, salvo la Epopeya de Gilgamesh y El Conde de Montecristo los cuales había leído hace tiempo. Para mi sorpresa, me encontré con una vieja edición de La Ilíada de Homero. Sus páginas en tono sepia y su aroma a guardado me decían: no te arrepentirás.</p>
<p>Al principio la lectura fue pesada, dado que la letra era muy pequeña y se nombraban una inmensidad de lugares que ya no existen y que mi memoria no podía retener. Pero eso no fue impedimento para disfrutar aquella historia, de la cual, su lectura la había postergado por años. Los capítulos estaban divididos por cantos, pues La Ilíada, es un poema épico; un género literario que narra el viaje de un héroe. Se dice que el libro no se escribió hasta unos cientos de año después de que Homero a través de la tradición oral lo contaba, y que fueron los historiadores los que reunieron las partes del relato.</p>
<p>El libro comienza con la aflicción de Aquiles a quien, por órdenes del rey Agamenón, le han quitado a Briseida, una hermosa mujer que fue tomada como botín en la guerra con los troyanos. Agamenón pide devolverla para que los troyanos les den una recompensa. Cosa con la que Aquiles no está muy de acuerdo. Triste se va al mar, y al escuchar su aflicción, su madre, la diosa Tetis le aconseja no dejarse llevar por ese sentimiento ya que su vida será corta y no merece estar con esa pena. Tetis sube al Olimpo a hablar con Júpiter y éste le promete darle la victoria a los troyanos como castigo a los aqueos por lo que han hecho pasar a Aquiles.</p>
<p>Aquiles se resiste a pelear la guerra debido a su molestia. Mientras tanto dioses y diosas como Apolo, Minerva, Juno, Marte, Iris; se encargan de infligir aliento y valor a sus hombres favoritos en el campo de batalla, dando victoria a unos y salvando a otros de la muerte.</p>
<p>La batalla es una carnicería bien relatada, picas atravesando los pechos y las cabezas de los soldados. Lluvia de flechas clavadas en las broncíneas lorigas. Carros arrastrando cuerpos, hecatombes para saciar el hambre y calmar la ira de los dioses. Naves cóncavas esperando en el mar la hora de liberar a más soldados para esa mítica guerra que parece no tener fin.</p>
<p>Aquiles vuelve al campo de batalla luego de que Néstor, matara a su amigo Patroclo. Invoca a su madre y su madre le pide no ir a la guerra hasta regresar con una armadura que Vulcano le dará para regalarse y con ella conseguirá la victoria. Aquiles mata a Néstor y su padre el rey Príamo es persuadido por Júpiter para reclamar el cuerpo de su hijo prometiendo que no le harán daño. Cada pueblo llora a sus caídos y prometen regresar al combate al terminar la tregua de catorce días para enterrar a Néstor y celebrar juegos y un festín en su memoria.</p>
<p>Me lo leí en tres semanas, leyendo un capitulo por día para no cansarme ya que la fuente era muy pequeña. Un pequeño hábito con paciencia y disciplina hace toda la diferencia.</p>
<p>Conclusión: Dale la oportunidad al libro, ese tiempo desperdiciado viendo tiktoks y series chafas no lo vas a extrañar después de leer un libro clásico.</p>
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		<title>El arte de disfrutar escribiendo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Nov 2022 18:22:57 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Uno de los más grandes errores de todos aquellos que pretenden escribir es olvidar la parte de disfrutarlo. Es bueno</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/11/09/el-arte-de-disfrutar-escribiendo/">El arte de disfrutar escribiendo</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Uno de los más grandes errores de todos aquellos que pretenden escribir es olvidar la parte de disfrutarlo. Es bueno esforzarse por escribir algo de calidad, sin embargo, a veces esa auto exigencia hace que el texto pierda ritmo, sea vea forzado y que no sea una experiencia que el lector disfrute. Tampoco es que uno deba escribir siempre para agradar o para buscar un público sumamente culto; porque seamos sinceros: los países de habla hispana no se caracterizan por tener promedios de lectura muy altos. El escritor debe ser un buen lector antes que escritor, es decir, que cultive el hábito de la lectura, que constantemente enriquezca su vocabulario y que experimente la magia del lenguaje. Teniendo en cuenta esto el escritor debe volverse su lector más crítico y escribir algo que a ese lector le gustaría leer.</p>
<p>Un día daba un taller de auto publicación y le pregunté a uno de los alumnos ¿para qué quieres publicar tu libro? Y me dijo algo que nunca olvidaré: porque quiero escribir algo que me gustaría leer. Ese alumno lo entendió todo. La mejor parte del proceso es la que se disfruta para escribir con entusiasmo día a día. Yo también apoyo la noción que cada escritor debe ser su propio lector. Les cuento una experiencia muy personal: Un día me encontraba en casa leyendo por segunda vez el libro de “Los Vaganundos del dharma” de Jack Keoruac. Y en mi mente pensaba: este cuate es un mochilero que describe los paisajes de Estados Unidos ¿por qué no he encontrado en la literatura mexicana algo similar? Busqué entre autores independientes y no encontré referencia alguna o al menos una obra genuina. Entonces dije; pues si ese libro que hable de la vida de un mochilero que recorre parte del paisaje mexicano aún no lo leo es porque todavía no está escrito y tendré que hacerlo yo. ¿Cuál fue el resultado? Pues el nacimiento de mi novela “¿Cómo volverse mochilero?” un libro que narra la historia de Lupillo; un cuate que intenta volverse famoso tocando canciones con su guitarra y al darse cuenta que no tiene el talento suficiente decide hacer un viaje al sur de México. Al ver la vida de los mochileros que renuncian a su ego y a sus propios prejuicios le dan ganas de ser uno de ellos e irse conociendo en un viaje de búsqueda espiritual desde San Cristóbal de las Casas hasta Tulum.</p>
<p>Si bien la novela está inspirada en fragmentos de mi vida, la trama envuelve ciertos misterios que solamente son apreciables cuando uno cambia su visión del mundo para configurar otra realidad. Aunque no le he dado la publicidad que se merece, estoy seguro que va a llegar a sus lectores ideales y que la misma obra tiene el potencial para despertar el deseo tanto de viajar como de escribir algo que se parezca más a la propia vida de una persona que sueña con hacer algo distinto con su existencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No olvides que la escritura es en sí mismo un proceso creativo y para ello no hay reglas, pero sí nociones básicas para tener un trabajo digno de ser leído. Así que el mejor consejo que puedo darte es que sigas leyendo, que escribas pensando en lo que te gustaría leer y que no dejes de prestar atención a todas las señales que hay en el camino porque son un susurro de la gran mente maestra del universo que nos invita a seguir creando.</p>
<h4 style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></h4>
<p style="text-align: center;"><a href="https://a.co/d/bFXTdIc">Si quieres leer mi novela haz click aquí</a></p>
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		<title>Calor de Tabasco</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 15:40:38 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Día 2 La siguente para era Villahermosa. Salimos a desayunar un buen pozol con tacos de cochito. Hablé con Alessandro</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/04/06/calor-de-tabasco/">Calor de Tabasco</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Día 2</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">La siguente para era Villahermosa. Salimos a desayunar un buen pozol con tacos de cochito. Hablé con Alessandro por teléfono y me dijo que el calor era insoportable.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Por equivocación tomamos una carretera vieja llena de baches por donde salimos a Huamanguillo. Hicimos una hora más de lo previsto. Nos detuvimos en dicho pueblo para comprar piña picada. Cabe de resaltar que en todos los ejidos apenas era 1 de la tarde y la gente ya estaba bebiendo su cerveza bien helada.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Al acercarnos al Villahermosa paramos a cargar gasolina. Y el oxxo estaba repleto de trabajadores comprando cerveza cuando todavía eran apenas las tres de la tarde. Entramos a la ciudad y todo alrededor eran pantanos, ríos y lagunas. Grandes cadenas departamentales y un centro de la ciudad descuidado, sucio pero eso sí: se notaba que había un gran poder adquisitivo.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Nos instalamos en el hotel y nos dimos un chapuzón el la alberca ya que el calor era terrible. Llegamos a las 8 pm al Café México. Un notable grupo de lectores esperaba sonriente mi acto.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Luego de una hora y media de lectura y anécdotas vi entrar a un rostro que me parecía conocido. ¡Era Gerardo! El sujeto agradable que la noche anterior conocimos en Tuxtla. Se esperó a que terminara a función para invitarnos a cenar. Gerardo nos contaba que tenía un puesto administrativo en Pemex y que en sus años de estudiante viajó a Londres y quería estudiar para actor.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Nos tenían reservada una mesa en un restaurante de cortes en donde nos recomendó un costillar de res que hasta se me hace agua la boca nomás de recordar la textura suave de aquella carne que se deshacía como barbacoa en el paladar.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16">Gerardo nos platicó que entró a un curso de escritura de guión. Muchos de los alumnos ya tenían conocimiento para escribir. Gerardo se sentía apenado por no estar a la altura. Y su profesor le dijo: Te prohibo sentir que eres menos que los demás cuando has decidido venir tú aquí a aprender.</div>
<div dir="auto" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16"></div>
<div dir="auto" style="text-align: center;" data-removefontsize="true" data-originalcomputedfontsize="16"><strong>Quetzal Noah</strong></div>
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		<title>19. Genio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 12 Feb 2022 00:13:35 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Una tarde estaba viendo vídeos en youtube y encontré un músico bastante peculiar. Era rechoncho con una voz rasposa y</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/11/19-genio/">19. Genio</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Una tarde estaba viendo vídeos en youtube y encontré un músico bastante peculiar. Era rechoncho con una voz rasposa y tocaba la guitarra junto con una armónica. Estuve escuchando sus rolas durante todo el día. Me parecía genial que, aunque su voz no era de las más agraciadas, al menos sus acordes y melodías te dejaban la sensación de haber descubierto un genio o una de esas rarezas que te hacen sentir tan bien que casi no las compartes por temor a que otros no les guste eso que tanto te anima. Durante una semana escuché sus canciones. Tomé mi guitarra y una libreta y me puse a escribir mis historias. Fui a una tienda de música a comprar una armónica y un soporte para colgarla en mi cuello. Lo escuchaba a diario. Trataba de crear algo tan único como aquel talento lo hacía. El verdadero genio del artista trasciende cuando ya no sólo aprecias su obra con cierta admiración, sino que la misma te provoca el alma, te eleva las ideas, te pone cachondo, te asombra una y otra vez, te preguntas si tú podrías llegar a hacer algo así, te vuelve inquieto, curioso y te lleva a querer plasmar una parte tuya en un pedazo de papel, una guitarra, una fotografía, un poema, un lienzo, una pared o lo que se encuentre cerca de ti. El artista se acerca a la inmortalidad cuando con su creación logra que otros celebren su lado más humano. Y la verdad que éste cuate hacía que yo también quisiera decirle al mundo “aquí estoy, soy otro pendejo con guitarra intentando ser famoso, pero creo que tengo algo que ofrecer, si otros pudieron ¿por qué yo no?” Me puse a ensayar mis rolas. Una tarde de sábado me decidí salir al mundo a mostrar lo que hacía. Luego de escuchar una hora a aquel artista supe que era hora de continuar con el sueño. Salí de casa hasta la parada del camión. Le pedí al chofer una chancita para tocar mis primeras creaciones. No me presenté. Me recargué en el respaldo de un asiento vacío. Canté dos rolas en lo que llegaba al centro. Pasé por los asientos pidiendo cooperación y me bajé con cien pesos. Caminé por la calle Morelos y puse la funda en el suelo. Toqué un rato y me echaron monedas. Fui a las afueras de una estación del metro y también tuve una buena recaudación. Al regresar a casa le dije a mis padres que ya tenía trabajo. Era un artista de la calle.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">Quetzal Noah</p>
<p style="text-align: center;">EscribeMejorConQuetzalNoah</p>
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		<title>17.Coche</title>
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		<pubDate>Wed, 09 Feb 2022 23:29:53 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Recuerdo que me hablaste de un lugar donde servían buenos mezcales en Ensenada. A veces no sé si ésta historia ocurrió contigo o con alguien más. Lo que pasa es que una serie de sucesos y rostros familiares se repiten en mi cabeza como la cinta de una película. No lo digo porque no lo haya disfrutado sino todo lo contrario, quisiera recordar tu rostro con el mismo detalle con el que recuerdo las lágrimas de las finales perdidas por mi equipo. Sé que llegamos ahí porque te gusta la poesía. Eres una chica que revive con las historias de amor de los libros y si alguien te recita te estalla el deseo, la imaginación y tu piel a lo Juan Rulfo: se vuelve un llano en llamas.  Entre mezcales escuchamos a un trovador suavizar nuestros oídos con la nostalgia del romance. Yo pedí una cubeta de cervezas. Tú no querías beber mucho porque ibas a manejar. Me dijiste que querías disfrutar de mí toda la noche. Yo tomé tu mano. Te ofrecí en infinito entre las yemas de mis dedos. Un par de acordes misteriosos para que las armonías que producen el color de los tallos no dejaran de sonar en tus oídos cuando cierras los ojos. Te hice un juego para que te acercaras a que te dijera un secreto y lamí tu oreja. Me miraste como quien ya no ofrece resistencia a los placeres que el bondadoso destino quiere que disfrutemos para tener de recuerdo en las noches más frías. Mordiste tu boca. Yo sabía lo que tú esperabas que dijera ¿Quieres ir a otro lado? Pagué la cuenta y al llegar al estacionamiento mire no hubiera nadie y te recargué contra la cajuela de tu coche, te subí sobre ella y te besé el cuello mientras mis manos jugaban a explorar las islas remotas debajo de tu blusa. Un guardia se asomó y te apreté contra mí y te pedí que no te movieras para que pensaran de lejos que nuestro acto sólo se trataba de un cariñoso abrazo. Luego subimos al coche. Apretaste mi cara con tus manos y me devorabas en un absoluto idilio. Brincaste a mi asiento y te montaste sobre mí. Te dije que conocía un lugar mejor. Te paraste en seco y condujiste el coche a unos cerros un poco alejados de la ciudad. Cuando llegamos me preguntaste ¿Es aquí? Te mordí suavemente los labios. Te quitaste la blusa. Desabrochaste mi pantalón. Te bajaste las bragas de la falda. Nos pasamos al asiento trasero. Te sentaste sobre mí. Soy toda tuya, me dijiste. Vimos las luces de un coche que se acercaba. Miraste nerviosa y sorprendida. Creo que es mi esposo, me dijiste.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>#EscribeMejorConQuetzalNoah</strong></p>
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		<title>14: Amigo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Feb 2022 01:51:17 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Me topé con un viejo amigo de la secundaria. Han pasado más de quince años desde que nos graduamos. El tiempo nos avisa que la infancia es ahora un suspiro entre preocupaciones y la adolescencia una etapa de confusión. Platicamos de nuestras vidas. Nuestros caminos y de otros compañeros. Ya no somos los morros pendejos que hablábamos a la espalda de otro. Hoy nos miramos de frente y entendemos que la vida es dura. Hablamos de la carrera y el trabajo. No niego que la secundaria es una etapa maravillosa para algunos pero yo no la extraño. Brindamos por el presente. Hablamos de cuanto la cagamos y que ahora ya comenzamos a escucharnos como nuestros padres al hablar de décadas. Hasta hace unos días comencé a sentirme mal porque al mirar mi cabello aparecieron unos diminutos cúmulos de nieve. Mi amigo llevaba una gorra, también la nieve comenzó a visitarle el cabello. Estoy viviendo, soñando, haciendo planes y envejeciendo, es la cuota que uno tiene que pagar por estar vivo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">Quetzal Noah</p>
<p style="text-align: center;">#EscribeMejorConQuetzalNoah</p>
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		<title>12. Fiesta</title>
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		<pubDate>Sat, 05 Feb 2022 23:06:15 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Los lugares con fiesta me inspiran más que los lugares tranquilos. Los lugares tranquilos son para meditar. Yo medito y pienso todo el tiempo. La fiesta en realidad me desconecta. Y es curioso porque en medio de la fiesta pienso en algo que no supe decir en su momento. Pienso en una historia donde en medio del caos alguien encuentre sentido a su absurda existencia. Pienso en la felicidad que provoca la bebida a corto plazo y en la profunda tristeza que deja el desmadre al día siguiente. Si me hablas de fiesta recuerdo Mazatlán, Tulum, Los Cabos, Guanajuato, San Cristóbal de las Casas. Vienen a mis pensamientos las sonrisas de hermosas chicas que quieren dinero y otras sexo para desestresarse. Bajo las luces de los bares y las tornamesas veo pasar chicos que se desconectan del mundo y se inventan otra personalidad, como si estuviesen renunciado ya de sí mismos. La noches es para estar despierto aunque nada bueno pasa en ella después de las 2 am. Las lenguas se sueltan y los músculos se vuelven torpes. Lo desconocido se vuelve más amigable; aunque no recomiendo confiarse, una vez atravesado el umbral de la medianoche la consciencia se disuelve. Hay que estar preparados para todo. A veces perdernos una noche es aplastar el botón de reinicio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>#EscribeMejorConQuetzalNoah</strong></p>
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		<title>11. Libros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 Feb 2022 23:02:40 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Sucede que los tengo tengo por todas partes. Los olvido con frecuencia en el comedor, en los sillones y uno</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/05/11-libros/">11. Libros</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Sucede que los tengo tengo por todas partes. Los olvido con frecuencia en el comedor, en los sillones y uno que otro en el baño. En los días calurosos me acompañan con una cerveza y en los de lluvia con un cafecito en el sofá. En mi cuarto están regados debajo de la cama; ya no me caben en el librero y los que hay en el closet huelen a humedad. Los tengo ordenados por colores, por autor, por género, por países. También tengo una colección de ellos que fueron entregados y firmados personalmente por el autor. En mis viajes suelo llevar pocas cosas porque sé que de regreso tendré la mochila llena de libros; porque están dispersos por muchos lados, y hay unos que nos van a encontrar donde menos lo esperemos. Es un placer discreto poco compartido. Una constante aventura entre el asombro, la parsimonia, la nostalgia y la esperanza. Porque un libro no sólo es la extensión de la memoria sino otra vida que al abrir las páginas y sumergirnos horas en sus letras nos atrevemos a vivir. A veces sólo necesitamos un libro para salvarnos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>#EscribeMejorConQuetzalNoah</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/05/11-libros/">11. Libros</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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		<title>10. Parque</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 Feb 2022 22:58:52 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>En el último verano de la secundaria fuimos a partirle la cara a los chicos de otra secundaria jugué una</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/05/10-parque/">10. Parque</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div dir="auto" style="text-align: center;">En el último verano de la secundaria</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">fuimos a partirle la cara</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">a los chicos de otra secundaria</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">jugué una final de fútbol</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">metí el mejor gol de mi vida</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">me dieron permiso de afeitarme</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">bebí muchos refrescos</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">con mis amigos en el parque</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;"></div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">aquel parque estaba a unas pocas calles</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">de la escuela</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">todas sus bancas de acero</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">parecen invitarte a descansar</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">para escuchar lo que quedó grabado</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">en el intenso suspiro de nuestra adolescencia</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">lo inocente y pendejo que era</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">me provoca una risa reconciliadora</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">con mi yo del pasado</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;"></div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">y fue en ese parque</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">detrás de uno de esos coches viejos</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">estacionados y destartalados</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">donde me despedí de mi infancia</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">porque brotó de mi el deseo</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">de fundirme entre los cerezos</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">de la chica por la que</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">no quería faltar ningún día a la escuela</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;"></div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">el día que nos dijimos adiós</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">mis ojos se nublaron</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">y cielo se vistió de nimbostratos</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">traté de sonreír</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">pero el parque</div>
<div dir="auto" style="text-align: center;">también lloró conmigo.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto" style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></div>
<div dir="auto" style="text-align: center;"><strong>#EscribeMejorConQuetzalNoah</strong></div>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/05/10-parque/">10. Parque</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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