<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>historias archivos - Quetzal Noah</title>
	<atom:link href="https://quetzalnoah.com/tag/historias/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://quetzalnoah.com/tag/historias/</link>
	<description>El Poeta Mochilero</description>
	<lastBuildDate>Thu, 29 Feb 2024 17:39:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.4</generator>

<image>
	<url>https://quetzalnoah.com/wp-content/uploads/2018/08/faviconç.png</url>
	<title>historias archivos - Quetzal Noah</title>
	<link>https://quetzalnoah.com/tag/historias/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">150720397</site>	<item>
		<title>Historias de la cerveza: La dorada ice en Flores</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2024/02/29/historias-de-la-cerveza-la-dorada-ice-en-flores/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2024/02/29/historias-de-la-cerveza-la-dorada-ice-en-flores/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Feb 2024 17:39:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historias de la cerveza]]></category>
		<category><![CDATA[cerveza]]></category>
		<category><![CDATA[escritos]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[narrativa]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=8940</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; La primera vez que bebí una cerveza extranjera fuera de México fue en Guatemala. Entré a aquel país por</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2024/02/29/historias-de-la-cerveza-la-dorada-ice-en-flores/">Historias de la cerveza: La dorada ice en Flores</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>La primera vez que bebí una cerveza extranjera fuera de México fue en Guatemala. Entré a aquel país por el lado de Belice. Recuerdo que, por distraído, no sellé mi pasaporte al entrar y ninguna autoridad lo notó hasta que intenté llegar a El Salvador; pero esa es otra historia.</p>
<p>Anduve un rato explorando ese cruce fronterizo, llegué a un pueblo donde la economía prosperaba en base a las abarroteras. Tomé una combi hasta Flores, Petén. En el paradero de camionetas salían tuctucs que iban hasta la Isla por 10 quetzales (unos veinte pesos en aquel entonces). La Isla de Flores estaba pegada a la ciudad. Lo particular de la Isla es que era un pueblo pintoresco, colorido, con una vista hermosa al lago, lleno de calles empedradas. Era como un pueblito de Cinque Terre, en Italia o como Guanajuato sólo que rodeado de agua.</p>
<p>Justo en el centro de la isla se alzaba una loma en donde se asentaba una plaza con una iglesia y una cancha de basquetbol. Junto a la cancha un par de tejabanes expendía refrescos y golosinas. Lo que me sorprendió aquella vez fue que vendían cerveza. Sí, en un parque junto a una iglesia. Algunos muchachos bebían sin preocupación alguna. Un par de policías pasó y no les dijo nada. Supuse que era habitual. Quise sentirme parte del lugar y pedí una. Cinco quetzales me costó (unos diez pesos). En ningún lugar que estuve antes una cerveza me había salido tan barata. La lata era azul y decía <em>Dorada Ice</em>. Era refrescante, hacía un calor húmedo y mi camiseta estaba pegada al cuerpo y mis pies hinchados. Pero en aquel momento, las fronteras del sabor se abrieron ante mis labios y me sentí un viajero iniciando su nueva aventura. Fui el muchacho más afortunado del mundo en ese instante.</p>
<p>Esa tarde caminé por la Isla y encontré un hostal. Mi tarjeta no pasó porque estaba bloqueada para hacer compras en el extranjero. De cualquier forma, sólo llevaba como quinientos pesos en ella. La señorita de la recepción se portó con esa notable amabilidad de los guatemaltecos y me dejó instalarme. Le conté mi situación y me dijo que podía hacer una llamada desde las oficinas de turismo de la isla.</p>
<p>Dejé mis cosas, sólo tomé la guitarra. En la parte del malecón de la Isla había un par de restaurantes, discotecas y bares. Y en un apartado puestos de deliciosos manjares callejeros. La gente se sentaba en una barra de piedra junto al lago. Yo saqué la guitarra y canté un par de canciones de José Alfredo. Saqué para pagar mi hostal y cenar. Y hasta me sobró para regresar a una tienda y comprarme otro par de cervezas <em>dorada ice</em>. Estaba chupando en otro país, ya era un bebedor internacional.</p>
<p><em>A veces sólo hay que dejar que la vida suceda y dejar que su nos enseñe su ritmo para bailar con ella.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2024/02/29/historias-de-la-cerveza-la-dorada-ice-en-flores/">Historias de la cerveza: La dorada ice en Flores</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2024/02/29/historias-de-la-cerveza-la-dorada-ice-en-flores/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">8940</post-id>	</item>
		<item>
		<title>¿Cómo volverse mochilero? Cap1</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2022/03/26/como-convertirse-en-mochilero-cap1/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2022/03/26/como-convertirse-en-mochilero-cap1/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Mar 2022 20:19:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>
		<category><![CDATA[cuento]]></category>
		<category><![CDATA[historiareal]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[mochilero]]></category>
		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=6887</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lo último que supe sobre Gulliver fue que lo encontró una tribu de hombrecillos y mujercillas que cabían en la</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/03/26/como-convertirse-en-mochilero-cap1/">¿Cómo volverse mochilero? Cap1</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Lo último que supe sobre Gulliver fue que lo encontró una tribu de hombrecillos y mujercillas que cabían en la palma de una mano. Encontré ese libro en un bazar casero de la colonia Roma en la Ciudad de México y me costó veinte pesos. Era una edición vieja, de esas que tienen el aroma a historia y librero de caoba. No pudo continuar el viaje conmigo porque se quedó en el bus de comerciantes en el que salí aquella noche de verano. Iba de Puebla con rumbo a San Cristóbal de las Casas. En Puebla supe que un libro es el mejor amigo en la soledad y el mal tiempo; pues una tormenta sacudió la ciudad una noche antes de partir al sur y tuve que refugiarme en Los Arcos frente a la Catedral. La incertidumbre de no tener un techo y la preocupación de contraer un fuerte resfriado al estar a kilómetros de mi hogar fueron arrastrados a la costa del olvido por el oleaje de las páginas en cuanto me puse a navegar junto a aquel legendario aventurero.</p>
<p>Eran cerca de las siete de la mañana cuando el bus entró a Tuxtla Gutiérrez. Una ciudad cubierta de frondosos árboles de frutas. Alguna vez me dijeron que en Chiapas nadie se preocupa por comer porque al estirar la mano puedes encontrar un árbol que te regala mango, plátano, cacao, tomate y otras bendiciones de la naturaleza. El bus subió por una carretera montañosa poblada de una densa neblina que obstruía la visión de los conductores y los pasajeros. Un tramo peligroso para quien no lo conoce.</p>
<p>El bus se detuvo en una terminal medio culera como el asiento que me tocó. Ni pedo, si uno quiere viajar lejos debe aguantar un par de hambres si es que no cuenta con mucho presupuesto. Yo traía mil quinientos pesos en mi cartera pensando que eso sería suficiente para llegar a Playa del Carmen. El maletero me pasó mi mochila, la guitarra y una caja de cartón que guardaba mi telescopio. Cargué la vida en mi espalda y me dispuse a caminar. A una cuadra de la terminal había un paradero de combis de donde se escucharon aturdidores gritos que decían <i>Tuxtlaaaa&#8230;.Comitán, Ocosingoooooo</i></p>
<p>Regla básica de orientación entre viajeros: casi todas las terminales de buses están cerca del centro de la ciudad a la que llegan. Fue fácil llegar a la plaza principal usando esa lógica. Seguí a pie cargando la vida en la espalda. Un aroma a café viajó por todo el centro histórico<i>. </i>Pasé por un mercado de artesanías que se encontraba junto a una iglesia que permanecía cerrada. Seguí en línea recta hasta llegar a unos portales frente a una plaza con un kiosco. Me detuve a ver pasar a la gente. Festejé en silencio mi llegada y reflexioné en la decisión que había tomado. Veía viajeros como yo cargando la vida en la mochila. Hombres y mujeres de todas las edades yendo de un lado a otro por todas las calles. Algunos eran interceptados por mujeres indígenas y sus hijos para ofrecerles algún poncho o artesanía. Todo era nuevo para mí. Si México fuera un continente como Europa entonces yo estaba como a diez países de mi casa. Me sentía extraño, ansioso, inquieto y para ser sinceros también un poco atemorizado. Quizás porque me di cuenta que en ese momento sólo me tenía a mí. Es fácil irse de casa, lo difícil es irse de sí mismo y en los ratos de soledad uno tiene que aprender a conocerse. El problema es que uno mismo a veces no se agrada lo suficiente y no puede disfrutarse. Yo por ejemplo me caía mal la mayoría de los ratos en que por obligación tenía que convivir con el extraño del espejo.</p>
<p>Tras no descansar muy bien durante el viaje mi cuerpo me pedía una cama para recuperar energía. Busqué un hospedaje económico. Di vueltas en círculos dejando que el pueblo me regalara todo lo que era nuevo para mis ojos. No fue difícil dar con un hostal. Casi todas las calles cercanas a la plaza principal tenían uno. Encontré un dormitorio por cien pesos en una casona que tenía un patio enorme con mesas y sillas de madera. Me regalaron un delicioso y tostado café chiapaneco como cortesía de bienvenida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="text-align: center;"><strong>¿Cómo volverse mochilero?</strong></h5>
<h5 style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></h5>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/03/26/como-convertirse-en-mochilero-cap1/">¿Cómo volverse mochilero? Cap1</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2022/03/26/como-convertirse-en-mochilero-cap1/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">6887</post-id>	</item>
		<item>
		<title>18. Hamburguesa</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2022/02/10/18-hamburguesa/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2022/02/10/18-hamburguesa/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Feb 2022 01:22:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escribe Mejor]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[textos]]></category>
		<category><![CDATA[textos propios]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=6665</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; Le prometí a mis sobrinos llevarlos a McDonalds por una cajita feliz. En el camino les propuse mejor ir</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/10/18-hamburguesa/">18. Hamburguesa</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Le prometí a mis sobrinos llevarlos a McDonalds por una cajita feliz. En el camino les propuse mejor ir a Burguer King y se negaron rotundamente. A mí de niño también me encantaba McDonalds por los juegos y porque aparte de comer me llevaría un juguete a casa. Pedí dos cajitas felices y una hamburguesa con queso para mí. Veía mi hamburguesa pensando en qué se puede contar sobre la hamburguesa. Había una chica en la universidad a la que le decíamos la hamburguesa porque siempre su comida diaria era una de la cafetería, sus enormes cachetes se inflaban de goce en cada bocado. Esas hamburguesas se parecían a las que vendían en la secundaria con una carne de dudosa procedencia y un queso semirancio que les daba un inexplicable buen sabor y lo curioso es que no conocí a ningún chico o chica en la secundaria que se haya enfermado por comerlas. Cuando tenía un mal día y llegaba a casa y mi mamá había preparado hamburguesas mi optimismo por la vida quedaba restaurado. Luego de un largo viaje de mochilero conseguí un empleo como cocinero en un foodtruck de comida vegana, me enseñaron a preparar una hamburguesa de garbanzo, y lenteja con un queso hecho de papa, no estaba nada mal y si nadie te decía que era vegana seguramente ni lo notarías. Llegó la chica sosteniendo una bandeja con nuestra orden. Era una hamburguesa del tamaño de una magdalena. Tenía pepinillos. Detesto los pepinillos. Mientras disfrutaba el sabor de mi efímera hamburguesa recordé que una vez fuimos a un McDonalds del gabacho. Íbamos en la caja de la camioneta de mi papá, tenía un camper. A mis primos y a mis hermanas nos gustaba viajar en la parte trasera. Nuestros papás nos llevaron a McDonalds. Felices y contentos comiendo las papas que sobraron en nuestra cajita feliz vimos que un coche se acercaba a nosotros a la hora de cruzar el puente para regresar a México. Era un hombre de lentes. Se reía de nosotros. Uno de mis primos le aventó una papa frita. El hombre esbozó una risa. Notamos que luego de cruzar el puente nos seguía. Así que todos acordamos en bombardearlo con papas, popotes y sobres de salsa cátsup. El hombre tenía un gesto maquiavélico de ternura. No se le veía enojo. Eso nos atemorizó más. Doblamos en una esquina. Ya no teníamos municiones. Yo sostenía un vaso de refresco al que le quedaban algunos hielos. Lo lancé y cayó sobre su parabrisas. El hombre perdió el control del volante y se estampó con otro coche. Cuando bajó continuaba con su risa. Terminé mi hamburguesa y un hombre muy parecido a aquel sujeto entro. Al salir vi un coche idéntico. Tenía placas fronterizas y la defensa caída.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">Quetzal Noah</p>
<p style="text-align: center;">#EscribeMejorConQuetzalNoah</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/02/10/18-hamburguesa/">18. Hamburguesa</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2022/02/10/18-hamburguesa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">6665</post-id>	</item>
		<item>
		<title>8. Telescopio</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2022/01/31/8-telescopio/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2022/01/31/8-telescopio/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Jan 2022 23:02:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escribe Mejor]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[cosmos]]></category>
		<category><![CDATA[el hombre del telescopio]]></category>
		<category><![CDATA[EscribeMejorConQuetzalNoah]]></category>
		<category><![CDATA[espacio]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[quetzal noah]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[taller literario]]></category>
		<category><![CDATA[telescopio]]></category>
		<category><![CDATA[universo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=6607</guid>

					<description><![CDATA[<p>Me lo encontré en un tianguis sobre ruedas en ciudad Obregón. Lo miré detenidamente una y otra vez. Trataba de</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/01/31/8-telescopio/">8. Telescopio</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Me lo encontré en un tianguis sobre ruedas en ciudad Obregón. Lo miré detenidamente una y otra vez. Trataba de viajar ligero ¿un telescopio? Recordé a un hombre que se ponía en las esquinas del Barrio Antiguo con un par de ellos. Les colocaba un letrero “Vea de cerca la luna. Cooperación Voluntaria. Si no puede cooperar véala GRATIS”. Le pregunté el precio a aquel comerciante se traía un montón de mercancías que traía de las casas de gringos ricos. Dame quinientos pesos, ya pa que se vaya. Tuve que ir a un cajero automático. Era domingo y al haber menos gente por las calles todo me parecía que estaba lejos. Con ese telescopio viajé a Los Cabos y me volví un astrónomo urbano. Llegué con él a Guadalajara, Querétaro, Ixmiquilpan, Puebla, San Cristóbal de las Casas, Palenque, Tulum y las playas de Oaxaca. Había viajeros que cargaban en su mochila paños con hilos, alambres, pinzas y piedras preciosas con las que fabricaban artesanías. Unos llevaban sus cámaras fotográficas y vendían sus colecciones o les hacían sesiones a los turistas. Otros llevaban la música y cargaban con guitarras, ukuleles y tambores. Pero yo, se podía decir que era un viajero de las estrellas, ya que mi trabajo consistía en mostrar las maravillas del espacio a los curiosos caminantes que se paraban frente a esa extensión de la vista que nos permite soñar y pensar en otros mundos. Yo cargaba con un artefacto capaz de revolucionar la imaginación y dejar el recordatorio de que hay cosas que se escapan de nuestro alcance cotidiano y que deberíamos acostumbrarnos a ver más hacia el cielo para apuntar alto. Mi telescopio se transformaba en una nave espacial y por segundos podía darle una vuelta a la luna para dicha y asombro de todo aquel que dejaba una cooperación. Recorrí pueblos y ciudades con él. De repente me sentía como ese pueblo gitano de Melquíades en Cien Años de Soledad que llevaba novedades a las mentes que se cerraron por acostumbrarse a la rutina. Un día regresé a casa y dejé el telescopio en el armario. De vez en cuando escuchó los murmullos de los viajeros asombrados cuando se acercaban y descubrían que probablemente algo más grande podía existir y quizás no estamos tan solos como pensamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">Quetzal Noah</p>
<p style="text-align: center;"><strong>#EscribeMejorConQuetzalNoah</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2022/01/31/8-telescopio/">8. Telescopio</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2022/01/31/8-telescopio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">6607</post-id>	</item>
		<item>
		<title>FUE UN DÍA LARGO</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2021/09/08/dia-largo/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2021/09/08/dia-largo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Sep 2021 15:25:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>
		<category><![CDATA[anecdotas]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[café]]></category>
		<category><![CDATA[cosas de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[curiosidades]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[miercoles]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<category><![CDATA[reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=5799</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desperté temprano. Tenía una cita en el taller de vidrios para auto luego de que el fin de semana mi</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2021/09/08/dia-largo/">FUE UN DÍA LARGO</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Desperté temprano. Tenía una cita en el taller de vidrios para auto luego de que el fin de semana mi coche fue afectado en la aletilla trasera. Lo curioso del caso fue que no se llevaron nada, y eso que a la vista saltaban un par de libros. Tal vez eran ladrones incultos. Llegué a la oficina del taller a las diez de la mañana, un ejecutivo de mi aseguradora se encargó de tramitar mi cita. Yo abrí la puerta y vi en recepción a dos mujeres que atendían a un par de hombres. Una de ellas al verme me dijo que me saliera ya que no podían estar más de dos clientes en la sala. Luego de diez minutos ingresé a la sala. Me dijeron que tomara asiento. A las diez con treinta la mujer me pregunta el motivo de mi visita y le dije que tenía una cita para reparar el daño en mi coche ¿Tenía cita? ¿Por qué no nos dijo? Los que tienen cita pasan primera, dijo en un tono molesto. Pues usted no me preguntó, yo llegué y lo primero que hizo fue decirme que esperara, no me preguntó si tenía cita. Ella insistió en que lo había hecho mientras el tono de su voz se alzaba y yo hacía lo mismo. A veces éstas personas luchan todo el día por tener la razón que se sienten con el derecho de hablar de tus hechos desde una perspectiva que no ocurrió. La mujer dejó de discutir y tomó mis datos. Dejé el coche y salí a la avenida a pedir un taxi de regreso a casa en medio de un día insoportablemente soleado al mediodía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Todo normal al regresar a casa para ir al gimnasio con mi chica, salvo por el conductor del uber que venía muy rápido y al parecer estaba mentando madres porque tenía prisa. No sé de qué. Al regresar de nuestras rutinas decidí ir a cortarme el cabello en lo que ella preparaba su ceviche especial. Busqué una barber en google y caminé casi un kilómetro y ya no existía. Mi chica me había pedido un agua mineral para preparar con un clamato que tenía desde el domingo. Al llegar a casa me pidió abrir la botella. En un inútil intento con todas mis fuerzas y mi camisa me sentí retado por el sello circular de la tapa. Tomé un cuchillo y fallé a la primera. A la segunda perdí la trayectoria del objeto y me clave la punta en mi dedo más gordo. La sangré escurrió por el piso. Me asusté al ver un ver la carne triturada y bolitas amarillas que salían de mi piel. Agarré una toalla para detener el sangrado. Sentí que mi dedo se iba enfriando. Pensaba en apretarlo cada vez con más fuerza para que no se me cayera. No tenía alcohol ni gasas. Pedí un uber para ir a una farmacia del doctor de la botarga. El uber tardó una eternidad relativa a lo que se sentía estarse desangrando. Se pasó por unos metros del domicilio. Bajé de inmediato. Eran las tres en punto. Llegué al consultorio y toqué la puerta. Salió una doctora. ¿Qué te pasó? Me corté con un cuchillo. Ah, es que ya voy de salida. Ya viene el otro doctor. No podía creerlo, no le intereso ver mi herida ni deshonrar el juramento de Hipócrates. Pensé que sería mejor ir a la farmacia de enfrente. Crucé la avenida. Mi dedo se enfriaba. Para mi fortuna las consultas terminaban a las tres de la tarde. No me quedó más remedio que esperar otros quince minutos al médico. Ante el temor de seguir desangrándome le marqué a mi mamá para que me recogiera. Al fin llegó una doctora que amablemente me hizo tres puntos de sutura. Mi mamá me esperó. Me llevó a casa y comimos juntos. Me llevó a recoger mi coche.</p>
<p>Luego de que me entregaron el auto por fin pude pasar a cortarme el cabello. En la barbería sólo había un hombre de unos setenta años atendiendo. Me senté para darle indicaciones del corte. Me contó que tenía cincuenta y nueve años en el oficio. Que en San Pedro duró treinta años trabajando dando sus servicios a políticos, futbolistas, músicos y uno que otro personaje de la farándula. La barbería era una franquicia. Me quedé pensando en que ¿por qué después de tantos años y con sus conocimientos no puso su propia barbería? Cuando quedé listo quise pagar con tarjeta pero su terminal no funcionaba. Dejé un libro que llevaba en la mano en una mesa como garantía. Fui a sacar dinero al cajero de un seven eleven. Le pagué exacto. Tu libro, se te olvida tu libro ¿yo para qué lo quiero? Aquellas palabras fueron la respuesta a mi pregunta. Tal vez no puso su propia barbería porque no había abierto un libro.</p>
<p>Y fue así que este día largo supe que hay gente que no está al servicio de su vocación y otros que sirven tanto que se olvidan de que pueden tener lo suyo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2021/09/08/dia-largo/">FUE UN DÍA LARGO</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2021/09/08/dia-largo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">5799</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Estoy bien Quetzal Noah</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2021/01/26/estoy-bien-quetzal-noah/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2021/01/26/estoy-bien-quetzal-noah/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Jan 2021 03:54:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[escritores mexicanos]]></category>
		<category><![CDATA[fanzine]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[quetzal noah]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=5019</guid>

					<description><![CDATA[<p>Estoy bien» fueron las últimas palabras de mi amigo Saúl antes de enterarnos de tan terrible noticia. Nos mirábamos los</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2021/01/26/estoy-bien-quetzal-noah/">Estoy bien Quetzal Noah</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div dir="auto">Estoy bien» fueron las últimas palabras de mi amigo Saúl antes de enterarnos de tan terrible noticia. Nos mirábamos los rostros angustiados con un desfile de preguntas sin respuesta, ninguna razón parecía encajar de manera lógica, aunque ¿qué tiene de lógico este mundo? Es por ello que muchos eligen lanzarse al caos en búsqueda de un sentido para reivindicar su vida. Su madre se ahogaba en un océano inmenso de lágrimas y en los episodios de su voz de agonía decía mijito chulo, mijito tan lindo, mijito&#8230; su padre la tomaba por los hombros desgarrado por dentro tratando de no llorar, alguien tiene que hacerse el fuerte en este tipo de casos.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto">Dos días después del velorio Patricio, Paola y yo nos vimos en ese bar que frecuentabamos los cuatro donde los jueves tenían promoción de tres cervezas y unas alitas por cien pesos. Nos faltaba Saúl, no podíamos decir que nuestro amigo se fue feliz de este mundo porque no lo sabíamos y en cierta parte eso nos tenía aterrados. Bebimos con un montón de vidrios afilados atravesando nuestra garganta, repasabamos nuestras aventuras en los días de prepa cuando nos poníamos de acuerdo para saltarnos las clases e irnos por una pizza o al cine hasta la última vez que estuvimos juntos los cuatro que fue cuando salimos a hacer una sesión fotográfica a esa vieja casa embrujada en del centro de Monterrey.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto">Dos meses después fui asimilando el dolor y acepté con el más sincero cariño latente de una amistad noble su repentina partida. En ese entonces quedé de verme con una chica que conocí en tinder en uno de esos lugares donde la cheve está a dos por treinta pesos. Tenía un aura misteriosa, su cabello largo y suelto como surcos que se mecen al cálido e inmutable viento de las parcelas, un collar negro y tatuadas algunas figuras geometrías en su muñeca y su hombro. No estábamos en búsqueda de ninguna conexión así que después de dos cubetas de coronas nos fuimos a buscar un motel barato como mutuo acuerdo.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto">LO SIENTO, le decía apenado luego de que tras varios minutos de besos se me fuera la erección, hicimos varios intentos y me senté al borde de la cama. Creo que traigo un pedo psicológico. Ella me miró con ternura y me preguntó de qué se trataba. Es un amigo que murió hace dos meses, y no dejo de pensar en eso. ¿Y cómo murió? Me preguntó acercándose a la cama. Es lo extraño de todo, él un mes antes de su muerte nos dejó de hablar, no contestaba los mensajes, desde que fuimos a esa casa embrujada no nos dirigió la palabra hasta que de tanta insistencia un día le llamamos y solamente nos dijo «Estoy bien». ¿Te refieres a la casa embrujada del centro donde se suicidó la muchacha?</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto">¿Hubo un suicidio en esa casa? Un aire helado me petrificó al instante. Sí, una chica se ahorcó, una prima mía era amiga de ella, me vino a ver para hablar con ella, pero no se manifestó. ESPERA ¿te refieres a hablar con una persona muerta? Sí.</div>
<div dir="auto">Me contó que era médium y desde que ella recordaba su infancia veía personas muertas a las que ayudaba cuando dejaban pendiente algo en este mundo.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto">Lo que tú no sabes es que las almas de los suicidas tienen una energía sumamente oscura, muchas veces si pasas por un lugar donde alguien se quitó la vida por cuenta propia y tu energía está baja es probable que la energía de esa persona pueda fugarse con facilidad a tu cuerpo y adueñarse de tu mente. Puede manifestarse en ti sentimientos de histeria, ansiedad extrema y deseos de suicidio sin razón aparente.</div>
<div dir="auto"></div>
<div dir="auto">Nos vestimos y salimos del motel para regresar a un bar a platicar. Pasamos cerca de aquella casa, sentí como si me surrara, le dije que mejor tomáramos otro camino aunque fuera más largo. Recordaba a Saúl con su enorme sonrisa, su cámara fotográfica, sus ganas de salir a visitar pueblito, las palabras de amor que tenía con su familia. Tal vez Saúl no fue quien decidió lanzarse de aquel puente hace unos meses.</div>
<div class="yj6qo"></div>
<h3 class="adL" dir="auto" style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://quetzalnoah.com/wp-content/uploads/2021/01/Tumblr_l_88624478583351-1.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone wp-image-5021" src="https://quetzalnoah.com/wp-content/uploads/2021/01/Tumblr_l_88624478583351-1-300x225.jpg" alt="" width="521" height="391" srcset="https://quetzalnoah.com/wp-content/uploads/2021/01/Tumblr_l_88624478583351-1-300x225.jpg 300w, https://quetzalnoah.com/wp-content/uploads/2021/01/Tumblr_l_88624478583351-1.jpg 499w" sizes="(max-width: 521px) 100vw, 521px" /></a></p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2021/01/26/estoy-bien-quetzal-noah/">Estoy bien Quetzal Noah</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2021/01/26/estoy-bien-quetzal-noah/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">5019</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Estás lista para irte</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2020/08/06/estas-lista-para-irte/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2020/08/06/estas-lista-para-irte/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Aug 2020 23:35:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Poemas]]></category>
		<category><![CDATA[amantes de los libros]]></category>
		<category><![CDATA[booklover]]></category>
		<category><![CDATA[bookstagram]]></category>
		<category><![CDATA[café]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=4267</guid>

					<description><![CDATA[<p>Toma tus maletas no empaques la plancha la secadora viejos pares de zapatos o libros empolvados. Necesitas acostumbrarte a que</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2020/08/06/estas-lista-para-irte/">Estás lista para irte</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>Toma tus maletas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>no empaques la plancha</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>la secadora</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>viejos pares de zapatos</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>o libros empolvados.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Necesitas acostumbrarte</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>a que a tu vida</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>le vendrán cosas nuevas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>y mejores.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Es peligroso cargar</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>con objetos del pasado</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>pues llevan una energía</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>acumulada</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>y a veces pueden</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>distraerte</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>de encontrarte</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>con la persona</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>que vas a llegar a ser.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Cuando subas al coche</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>y mires por la ventana</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>no te aflijas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>con los recuerdos</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>y piensa con optimismo</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>en aquello que dejas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>por todo lo que has aprendido.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Y cuando escribas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>en tu diario</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>desde tu nuevo hogar</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>reflexionando</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>con tu café</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>tu vino</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>o tu chelita</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>sentirás la vibra</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>de entusiasmo</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>que tienen las semillas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>al momento de brotar</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>te darás cuenta</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>que lo más difícil</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>ya ocurrió:</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>dar el primer paso.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Por lo pronto</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>termina de empacar</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>no lleves más de</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>lo que puedes cargar</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>para que tu espalda</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>se acostumbre</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>a andar ligera.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Cierra la maleta</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>abre tu corazón</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>córtate el cabello</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>como te dé</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>tu chingada gana</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>si gustas</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>tíñelo como paleta</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>de pintores.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Estás lista para irte.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 style="text-align: center;">Mágico y ebrio, Quetzal Noah</h2>
<p style="text-align: center;"><a href="https://quetzalnoah.com/tienda">https://quetzalnoah.com/tienda</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2020/08/06/estas-lista-para-irte/">Estás lista para irte</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2020/08/06/estas-lista-para-irte/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">4267</post-id>	</item>
		<item>
		<title>¿Cómo me volví escritor?</title>
		<link>https://quetzalnoah.com/2020/07/21/como-me-volvi-escritor/</link>
					<comments>https://quetzalnoah.com/2020/07/21/como-me-volvi-escritor/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Jul 2020 03:16:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Diario Viajero]]></category>
		<category><![CDATA[como escribir]]></category>
		<category><![CDATA[consejos para escribir]]></category>
		<category><![CDATA[escribir]]></category>
		<category><![CDATA[escritores]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[taller literario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://quetzalnoah.com/?p=4214</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Estuvo raro” es lo que les respondo cuando me preguntan. Aunque con raro me refiero a que no me di</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2020/07/21/como-me-volvi-escritor/">¿Cómo me volví escritor?</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h5>“Estuvo raro” es lo que les respondo cuando me preguntan. Aunque con raro me refiero a que no me di cuenta de lo que significaba hacerlo todos los días que recuerdo desde que entré a la universidad hasta el momento en que gané unos pesos con mis primeras publicaciones. Y es que nadie me dijo cómo se hacía, porque incluso los mismos escritores que contactabas parecía que no estaban muy adentrados en el asunto o unos simplemente eran medio mamones. Una imagen de un chico de primaria viene a mí, entregando una copla a la profesora en tercero, era una tarea hacer una composición a la bandera, todos llevaron un trozo de himno y yo escribí un par de rimas memorables para un amateur de ocho años. Después en secundaria redacté varias cartas para tres de mis amores, solamente una tuvo éxito, sin embargo, no pensé que en esos trozos de papel pudiera existir una pizca del talento que se necesita para ser escritor, hasta ese entonces los escritores me parecían seres ficticios o fantasmas porque no conocía a ninguno y no sabía de nadie cercano que tuviera uno de ellos por conocido. Cuando entré a la preparatoria cambié mis gustos musicales de rap por las cumbias texano-norteñas y el rock, con ello aprendí mis primeros acordes de guitarra y en mi frustrado intento de no poder tocar ninguna canción comencé a escribir las mías con la música tal y como sonaba en mi cabeza. Los libros de pensamientos orientales y metafísicos se volverían mi universo literario, pues de ellos extraía frases y reflexiones que me llevaban a formular las mías, el oficio de pensar se convirtió en mi pasatiempo favorito. Dice Murakami que un pianista o un pintor necesitan preparación, invertir en horas de estudio y práctica, pero un escritor solamente necesita una pluma, papel y saber redactar, en palabras de Murakami “casi cualquier japonés podría hacerlo” me gusta mucho esa referencia porque habla de dos cosas: los japoneses son personas muy disciplinadas y tienen un nivel educativo alto. Cosa más cabrona para los aspirantes a escritores en México porque se cargan con un promedio de lectura muy bajo y eso puede afectar considerablemente el desarrollo de su obra, ni qué decir que uno de los hábitos favoritos de nuestros compatriotas es procrastinar. Y bueno, cuando terminaba la preparatoria, sin ninguna formación literaria más que el haber reprobado dos veces español, fui escribiendo mi primera novela. Yo casi no platicaba con nadie de ese pasatiempo mío de escribir. Solamente con dos amigos de mucha confianza, cuando les contaba la trama de mi novela, estaban seguros que sería un éxito. La prepa terminó y cuando entré a la universidad, uno de los primeros días de clases llevaba el cuaderno con todo mi borrador a mano, para mi pendejez, el cuaderno se quedó debajo de mi pupitre y nadie lo devolvió. Estuve triste un par de semanas y después me dije algo que perdura hasta estos días de tanto plagio en la red de mis textos “Podrán robarme un textos pero nunca el talento” . Curiosamente a los pocos días descubriría a través de un blog de un amigo la poesía, tenía una manera de escribir versos muy atrevidos, como si no le pidiera permiso a nadie, como si esas letras no necesitaran de moral para existir, era poesía en su estado más puro: que no pretende, que no te intenta convencer, era el rostro de un alma solitaria que buscaba el propósito de su existencia así como la eterna búsqueda del calor de una mujer. Y así, experimentando hice mis primeros poemas. Se volvió un hábito escribir todas las noches, con desmesurada pasión si lo hacía de jueves a sábado después de pasear por los bares del Barrio Antiguo y llegar a casa con todas las historias de conquista que no sucedían. Estuve escribiendo sin detenerme durante un año y medio, y no, no venía a mi mente el publicar un libro, estoy hablando que se trataba del 2008, los jóvenes no conocíamos los alcances que tendría el internet, escribir seguía siendo esa parte de mí muy aburrida de contar.</h5>
<h5>Los escritores antes de saber que son buenos son tímidos y retraídos, después llega el insaciable ego y las ganas de fama y se pierde el enfoque del camino. Me nutrí de muchos autores los años venideros. Una tarde de febrero circulaba por Facebook un cartel con una invitación a un taller de poesía llamada Poetry Slam. La cita era un sábado en un bar del Barrio Antiguo, había muchos escritores, me sorprendió, ahí estaban los escritores, eran reales, existían, no eran tan viejos como pensaba. La chica que impartía el taller era Dary, venía de Suiza y hablaba cinco idiomas, por ella conocí el manejo de la voz, la importancia del estilo, el imaginar lo que se decía y a James Joyce y Roberto Bolaño. Estaba José Miguel Soto que tenía un grupo de rap llamado Menuda Coincidencia, por él conocí la hermosura del bronce de Quevedo, el Siglo de Oro de la Poesía Española. Marcelo Reyes que me compartía mucho e Nietzche. Y así, me fui nutriendo de autores que me llevaban a otros y otros. Después de leer Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño la poesía se volvió el único género que quería explorar a toda costa, quería descubrir diversos métodos para hablar de una galaxia en una frase, lo que me gustaba de los poetas es que ya borrachos, no éramos poetas, ni hablábamos de poesía, nos volvíamos seres tiernos llenos de ansiedad y temores; por ello bebíamos en exceso. El grupo tuvo la finalidad de juntarnos en un evento llamado Poetry Slam donde cada poeta se subía al micrófono a recitar y cuando terminaba el público que no tenía ningún conocimiento de ritmo, métrica o cualquier forma le calificaba por el solo hecho de sí su texto llegaba o no a estremecerle una que otra entraña.</h5>
<h5>Cuando concluí la universidad, se desvanecía aquella imagen de estudiante bohemio, de poeta arrastrado al romanticismo de la pobreza y el rechazo. Tenía un dinero ahorrado por mis meses laborando en un banco y me fui de mi ciudad unos meses, vagué por Ciudad Obregón, Los Cabos, La Paz y Guadalajara. Al regresar fui a hacer mi servicio social en un centro de estudios ambientales de la universidad, ahí di con un libro sobre las especies endémicas de México y me llamaba la atención el maguey, al mismo tiempo terminaba un curso en línea de literatura de Ciencia Ficción y Fantasía de la universidad de Michigan. Leímos Alicia en el país de las maravillas, Alicia a través del Espejo de Lewis Caroll, Frankenstein de Mary Sheller, Drácula de Bram Stocker, Los cuentos de los hermanos Grimm, Narraciones de Edgar Allan Poe, El hombre invisible de H.G Wells, La marca de nacimiento de Nathaniel Hawthorne, Crónicas Marcianas de Bradbury y Little Brother de Cory Doctorow. Con la fantasía a todo lo que da tras leer a los hermanos Grimm, me topé con una convocatoria de Conabio y Conaculta de Canciones y Cuentos por México para crear una obra que hablara del paisaje mexicano. Esa tarde escribí diez cuentos entre ellos uno que resultaría ganador “Ximena y el maguey” una niña que se topa con una planta de maguey en el desierto y esta le enseña sus usos tales como el aguamiel, las agujas y la miel de la misma. El resultado de la convocatoria me inspiró confianza para continuar escribiendo, pues, comencé a sospechar que no era tan malo. Mandé muchos trabajos de poesía a decenas de convocatorias durante un año y medio, dudo que hayan si quiera sido leídos, pues como muchos saben, estos concursos están llenos de favoritismos y compadrazgos que se ceden los premios año con año. Por ello en el fondo me da gusto que hayan recortado los recursos del FONCA.  Algo que no te cuentan de esas convocatorias es que supone un gasto más o menos de quinientos a setecientos pesos poder concursar por los gastos de envío, las impresiones y los traslados que se gasta uno en trabajar la obra. Total, un tiempo me olvidé de intentar ganar un concurso y seguí mi rumbo. Me fui a vivir a Guadalajara y para no deprimirme por no tener trabajo y dinero me refugié en mi blog de Tumblr escribiendo una novela llamada “El viajero solitario” la cual hablaba de Lucas Emiliano, un tipo que se va de su ciudad con una guitarra y una mochila recorriendo el norte de México después de probar el peyote en Real de Catorce. El blog ganó unos seguidores durante unos meses, esos meses en los que probaba suerte como músico y estudiaba unos cursos de canto costeando mis gastos trabajando como bellboy en un hotel de la avenida Mariano Otero. No me fue tan mal, le abrí un concierto a Juan Cirerol y me faltó poco para uno de Carla Morrison. El mundo de los artistas se basa en saberse mover con los contactos adecuados, cosa que jamás hice como escritor, me fastidiaba ese ambiente pretenciosos que buscan superarse en vanidad por decir cosas que nadie pueda entender. Dejé Guadalajara y viví un tiempo en el pueblo de mi abuelo en Hidalgo mientras decidía si regresaría a Monterrey o tendría que hacer algo distinto. Fue entonces que leí de nuevo mi novela. Me di cuenta que mi personaje era aquello en lo que yo quería convertirme: un poeta mochilero. Así que con mil pesos, una guitarra y una mochila de estudiante dejé el pueblo de mi abuelo y me dirigí a Chiapas. En una central de autobuses me encontré un Smartphone con Word y me puse a escribir a diario, todos los días hasta que crucé el sur de México y viví en Flores, Petén en Guatemala.</h5>
<h5>Duré casi un año y medio fuera de México, siete meses durmiendo en el suelo de casas donde me daban posada, la arena y hostales tocando canciones mías y de otros en las taquerías, mercados, camiones y restaruantes . Yo tenía la idea de llegar a Costa Rica pero un problema con mi pasaporte me trajo de regreso. Para entonces mi blog ya tenía más seguidores y me llegaban solicitudes de muchas personas que compartían mis escritos. Fue en Guatemala donde descubrí a Roberto Vidas, un hombre que se hacía llamar a sí mismo poeta, nos emborrachamos y dijimos poesía a las chicas por toda la isla la noche que coincidimos.  La manera en que reclamaba su lugar como poeta en el mundo me hizo creer de nuevo en las palabras. Tuve una última parada en Puerto Escondido y ciudad de México. Cuando regresé a Monterrey pasaron dos meses para conocer a Sofía. Las cartas que le escribía para dejar en la puerta de su casa se volvieron un ejercicio literario y así al poco tiempo de que mi declaración de amor fallara yo terminaría en Mérida en donde asistí a un bazar donde vi escritores que publicaban sus poemas en fanzines y los vendían y pensé “yo podría hacer eso, quizás hasta mejor”. Y en Monterrey una tarde pensé ¿Qué tanto costaría hacer un libro? Y me salí a preguntar por todos lados, al señor de la tiendita, de los tacos, los herreros, los carpinteros, los eléctricos, si es que conocían un lugar, mi hermana me apoyó con una lanita yo tenía otra que había juntado trabajando en foodtruck de comida vegana. Así que mandé a imprimir los primeros ejemplares de “Para que te sientas bonita”. Me duraron cinco días. Le devolví a mi hermana su dinero con intereses. Tenía listo De las estrellas a Sofía y Teoría de la Fragilidad. Y yo seguí escribiendo, pero ahora, estaba ganando dinero por hacerlo. Ya no había nada que perder. Y creo que eso ayudó mucho. Trece años escribiendo desde que recuerdo y apenas hace cinco que arranqué. Hoy en día sigo leyendo, más que nunca, aunque he ido cambiando de preferencias, he ido creciendo, han madurado muchas cosas dentro de mí, es bonita la vida de escritor-rockstar, aunque llena fiestas, desmadre y cosas extrañas. Ser escritor es aventurarte en los recuerdos, la memoria, el ser, el viaje, querer plasmar esa energía que se mueve por tu cabeza y tus intestinos en un cúmulo de palabras que no sabes a dónde llegarán.</h5>
<h5></h5>
<h3 style="text-align: center;">Quetzal Noah</h3>
<p style="text-align: center;">Más de mi viaje por aquí</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://play.google.com/store/books/details/Quetzal_Noah_El_vuelo_de_un_quetzal?id=Q32aDwAAQBAJ&amp;hl=es">https://play.google.com/store/books/details/Quetzal_Noah_El_vuelo_de_un_quetzal?id=Q32aDwAAQBAJ&amp;hl=es</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2020/07/21/como-me-volvi-escritor/">¿Cómo me volví escritor?</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://quetzalnoah.com/2020/07/21/como-me-volvi-escritor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">4214</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>
