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	<title>entradas archivos - Quetzal Noah</title>
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		<title>Las intermitencias del viaje</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Oct 2024 17:54:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Diario Viajero]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Viajar en trenes. Perder un par de buses. Beber cerveza barata y de gran calidad. Batallar para comprar billetes de tren o encontrar personal de información turística. Leer un par de libros en el trayecto de los viajes. Contemplar cuadros y cuadros de pinturas que te provocan extrañas mareas de bichos en las entrañas de la felicidad. Comer kebabs a falta de tacos. Ser mal atendido por personal turco o pakistaní. Buscar un imán en cada lugar. Beber café negro y pesado. Desayunar a diario cruasán. Caminar más de quince kilómetros diarios. Decepcionantes habitaciones reservadas por booking. Intentos de estafa en cada plaza. Yunkies y migrantes carcomidos por la desesperanza y el olvido en las estaciones de tren. Hedores insoportables de humanos que detestan el baño diario en el transporte público. Pinchos de frutos del mar e iglesias que te cobran por encender una vela. Vendedores neuróticos y chinos amables atendiendo en sus tienditas. Nostalgia por los jardines de Viena y un leve hastío por el turismo masivo en Roma y Venecia. El fracaso en la expectativa de la vida nocturna en Ámsterdam y la asombrosa calidad laboral y de vida en Luxemburgo. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;"><strong>Son algunas de las cosas latentes que yacen en el diario de mis viajes. Y pienso en algo: un libro me trajo todo esto.</strong> </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">Quetzal Noah</p>
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		<title>Me deshice de mi vieja lap</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Quetzal Noah]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jan 2024 15:50:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Reflexiones y consejos]]></category>
		<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[cosas viejas]]></category>
		<category><![CDATA[dejar ir]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Me deshice de mi vieja laptop. La compré en el 2015, fue la primera inversión que hice con las ganancias</p>
<p>La entrada <a href="https://quetzalnoah.com/2024/01/15/me-deshice-de-mi-vieja-lap/">Me deshice de mi vieja lap</a> se publicó primero en <a href="https://quetzalnoah.com">Quetzal Noah</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Me deshice de mi vieja laptop. La compré en el 2015, fue la primera inversión que hice con las ganancias de mis primeros libros. Recuerdo que estaba muy dubitativo a la hora de comprarla, pero mi papá me dijo: “no seas pen… es tu herramienta de trabajo, si ya tu trabajo te dio para hacerte de algo mejor entonces no lo desaproveches”. Tenía razón, creo que un escritor debe invertir en tres cosas: cursos, libros y una buena computadora. Lo demás como la ropa, el teléfono, relojes y otras cosas, es pura apariencia, es para vender una imagen nomas. Si tienes lo necesario puedes hacer cosas muy interesantes.</p>
<p>No le había deshecho de ella porque sentía una profunda nostalgia, casi como si fuera una amiga. Es decir, a ella le confesé todos los sentimientos que me hicieron escribir Mezcalero y las historias que me llevaron a “El hombre del telescopio”. Escribí más de dieciocho libros ahí y alrededor de mil quinientos textos.</p>
<p>La publiqué en Marketplace sin éxito alguno. Fui a una casa de empeño y me daban solamente mil pesos. Realmente no le quería sacar mucho, pero me quedaba pensando que mil pesos eran tan poco para lo que me había dado esa lap. También pensé en rifarla entre mis lectores pero me parecía una muestra exagerada de vanidad.</p>
<p>Es extraño cómo los seres humanos le damos otro significado a las cosas materiales y no porque valgan mucho sino porque son parte de alguna época de nuestra vida. Estoy seguro que alguno de ustedes tiene un familiar con un coche viejo que ya es una lata de sardinas pero que no vende por el valor sentimental o una casa que se cae a pedazos en donde quedaron los recuerdos de la infancia.</p>
<p>Al final la dejé ir, solo iba a ocupar más espacio. Alguien llegará a la casa de empeño y la comprará para sus tareas o llevar su contabilidad o ver películas, porque ya esa era toda la funcionalidad que tenía esa máquina. Pero también una parte de mí quiere creer que cierta esencia mía se quedó en ella y que alguien que no ha escrito antes un poema o un relato a va a tener una extraña curiosidad por hacerlo y esa máquina se volverá su confidente y quizás no sé, en ella se escriba el próximo bestseller del verano o una obra controvertida que muchos quieran leer por morbo o curiosidad.</p>
<p>Y por si te quieres dar una idea de lo que se hizo en esa compu fueron:</p>
<p><strong>Para que te sientas bonita</strong></p>
<p><strong>De las estrellas a Sofía </strong></p>
<p><strong>Teoría de la Fragilidad</strong></p>
<p><strong>Las viejas cartas para Ana</strong></p>
<p><strong>El color de los tallos</strong></p>
<p><strong>La composición sentimental del universo </strong></p>
<p><strong>Ahora que no está Sofía </strong></p>
<p><strong>Relatos de un viajero en Sudamérica </strong></p>
<p><strong>Mezcalero</strong></p>
<p><strong>Romántico Viajero</strong></p>
<p><strong>Las aventuras de Califo</strong></p>
<p><strong>Guadalajara mi amor</strong></p>
<p><strong>El libro tinto </strong></p>
<p><strong>Encuentros mochileros del tercer tipo</strong></p>
<p><strong>El hombre del telescopio</strong></p>
<p><strong>Divagaciones</strong></p>
<p><strong>Principio de resistencia </strong></p>
<p><strong>Mágico y ebrio </strong></p>
<p><strong>¿Cómo volverse mochilero?</strong></p>
<p><strong>Manual para levantarse</strong></p>
<p><strong>Otras maneras de viajar </strong></p>
<p><strong>Instructivo para irse</strong></p>
<p><strong>Cuadernos viejos </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esperemos que con el nuevo equipo se hagan buenas historias también.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Quetzal Noah</strong></p>
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